Autosugestión positiva, una técnica para crear nuevas creencias

No sirvo para esto o aquello, no soy creativo, no tengo fuerza de voluntad, soy demasiado torpe, no se me dan bien las matemáticas, quién soy yo para hacer esto… ¿Te suena alguna de estas frases?

A menudo cargamos en la “mochila del inconsciente” con un montón de creencias limitantes que pueden generar bloqueos muy significativos en diversas áreas de nuestra vida, y a menudo son la causa de nuestros fracasos. Parafraseando a Henry Ford, tanto si pensamos que podemos, como si pensamos que no podemos, estamos en lo cierto.  Nuestros pensamientos crean nuestra realidad.

No obstante existen recursos que pueden ayudarnos a eliminar las creencias negativas que nos impiden avanzar, y hoy te hablaré de uno de ellos, la autosugestión.

¿Qué es la autosugestión?

Muy brevemente, la autosugestión utiliza el lenguaje consciente para influir en el subconsciente con el objetivo de guiar el pensamiento, y en consecuencia cambiar el modo cómo nos sentimos y actuamos.

Se trata de una técnica que busca “enviar” desde la mente consciente a la mente subconsciente nuevos pensamientos para cambiar los patrones de pensamientos negativos anclados en nuestro subconsciente. ¿Ciencia ficción? Parece ser que no.

La autosugestión está relacionada con el efecto placebo, y de acuerdo con varios estudios realizados con resonancia magnética funcional por el equipo de Irving Kirsch, director asociado del programa de Estudios Placebo y profesor de medicina en la Escuela de Medicina de Harvard, se ha podido comprobar que el tipo de mensaje recibido y las expectativas generadas tienen la capacidad de producir una química neuronal muy poderosa, que no solo es capaz de modificar nuestra percepción subjetiva sino que incluso pueden llegar a producir cambios fisiológicos en el organismo.

Son muchos los estudios que corroboran que el cerebro reacciona de un modo totalmente distinto si las expectativas percibidas son positivas o negativas, y en consecuencia pone en macha unos mecanismos u otros, lo que cambia por completo nuestra forma de percibir la realidad y actuar, condicionando así nuestros resultados.

Aplicado a la práctica, nuestras creencias generan expectativas por lo que son determinantes en cómo respondemos a las situaciones, y eso explica porque las creencias negativas hacen que actuemos muy por debajo de nuestras verdaderas capacidades.

Nuestras creencias no vienen “instaladas” de fábrica sino que son creadas o heredadas a partir de los mensajes que recibimos, a nivel consciente o inconsciente, por parte de nuestros familiares y entorno social y cultural, por esta razón la autosugestión positiva, es decir “el envío” de mensajes conscientes a nuestro subconsciente también tiene la capacidad para crear nuevas creencias.

Este método no deja de ser una especie de reprogramación mental que nos ayuda a neutralizar o eliminar nuestras creencias limitante y a la vez crear nuevas creencias empoderantes. ¿Te animas a probarlo?

¿Cómo realizar la autosugestión positiva?

El uso de la autosugestión consiste básicamente en transmitirnos nuevas ideas, que puede ser solo pensada o expresada en voz alta o por escrito.

Estas ideas deben ser plasmadas a través de afirmaciones simples, en primera persona, en tiempo presente y siempre en positivo. También es recomendable utilizar frases cortas y realistas.

Dicho así suena un poco abstracto pero en realidad es muy sencillo, por ejemplo, si queremos adelgazar de forma sana y sin recaídas, tenemos que cambiar nuestra relación con la comida, y para ello podemos utilizar la autosugestión con afirmaciones que nos ayuden a que se produzca este cambio, tales como:

  • Me encanta las frutas y las verduras
  • Disfruto tomando alimentos sanos
  • Yo controlo mi vida y por eso elijo comer bien
  • Solo como cuando tengo hambre
  • Elijo lo que como en cada momento
  • Me gusta cuidarme
  • Comer bien me sienta bien
  • Cuido mi salud porque me amo

Estas afirmaciones se verán reforzadas si las repetimos mientras comemos ya que, de este modo las asociamos con una emoción positiva, por ejemplo, mientras tomamos un plato sano y apetecible nos repetimos mentalmente lo mucho que disfrutamos tomando estos alimentos saludables.

Son dos los elementos fundamentas de la autosugestión: la atención y la repetición.

La atención implica consciencia. No basta con repetir las nuevas ideas de manera automática y desprovista de sentimiento. Para que la “reprogramación mental” funcione tenemos que repetir las afirmaciones con convicción y verdadero deseo de alcanzar las metas propuestas.

El otro factor indispensable es la repetición. Autosugestionarse requiere tiempo, por este motivo no basta con repetir las afirmaciones un día, una semana o un mes. De hecho, el tiempo requerido dependerá de lo arraigas que estén nuestras creencias negativas y de lo rápido que seamos capaces de adquirir los nuevos hábitos de pensamientos, y en este sentido cada persona es un mundo.

Recapitulando, estos son los pasos para realizar la autosugestión positiva:

  1. Identifica las creencias limitantes o conductas negativas que quieres eliminar y define los cambios que quieres realizar. Es importante que realmente desees que se produzcan estos cambios y asegúrate de planificar metas específica y alcanzables.
  2. Es importante que la autosugestión te resulte creíble y que te comprometas de verdad, de lo contrario no te va a funcionar.
  3. Crea afirmaciones cortas, en primera persona, en tiempo presente y siempre en positivo.
  4. Implica a tus emociones y busca el mejor momento para realizar las afirmaciones. Algunas veces será en el momento en el que realizas la acción y otras puede ser justo antes de dormir o nada más despertarte.
  5. No delimites un tiempo. Repite la autosugestión hasta que logres los cambios que te propongas y es importante que realices las afirmaciones diariamente.

Esta técnica también funciona muy bien si la unimos con la meditación. Nuestro cerebro absorbe mejor la afirmación cuando estamos muy relajados. La visualización es otra estrategia que ayuda a reforzar el poder la auto-sugestión y combina a la perfección con la meditación.

He de reconocer que al principio no creía mucho en la eficacia de la autosugestión pero como siempre digo, para saber si algo funciona hay que ponerlo en práctica, y así lo hice. ¿Cómo me fue? La verdad es que sorprendentemente bien.

Esta estrategia me ayudó a dejar atrás muchas creencias limitantes y a sentirme más fuerte y capaz, y a día de hoy la sigo utilizando porque siento que realmente funciona para mí, por eso te animo a probarla, total no pierdes nada por intentarlo. ¿No crees?

Y si tienes cualquier duda sobre cómo ponerlo en práctica no dudes en escribirme, me encantará compartir contigo todo lo que he aprendido sobre este tema.

Un abrazo,

M.

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